Revista del Club Financiero de Santiago
El foro sobre turismo en la Eurorregión Galicia-Norte de Portugal organizado por el Club Financiero de Santiago esta mañana presentó una radiografía positiva del sector aunque alertando de los retos y riesgos a los que se enfrenta.
El presidente del CFS, Roberto Pereira, explicó que en los foros organizados en este último trimestre se abordaron cuestiones estratégicas, y este último encuentro se centró en el turismo por su importancia económica y su peso creciente en el PIB gallego, que supera el 10%. Incidió en que Galicia parte de una buena posición, pero afronta grandes desafíos, y remarcó la importancia de avanzar en calidad, desestacionalización, sostenibilidad, digitalización y formación. Centró su atención en la Eurorregión Galicia–Norte de Portugal, defendiendo la necesidad de diseñar políticas conjuntas. Reivindicó la identidad turística compartida —cultura, patrimonio, naturaleza, gastronomía y sostenibilidad— como una oportunidad para atraer visitantes de mayor calidad.
La primera mesa abortó la visión del sector turístico: formación, hostelería y congresos. Abrió el debate José Antonio Liñares, portavoz de la Unión Hotelera Compostela, advirtiendo del momento “delicado” que vive el sector en Santiago, recordando que la ciudad ha pasado “de ser la envidia de muchos” a afrontar debates que “han convertido al turismo de solucionador de problemas en un problema en sí mismo”. Defendió que el turismo es “una fuente de riqueza silenciosa” y una actividad “transversal que genera mucha riqueza social”, pero que necesita buscar un equilibrio con los residentes de las ciudades. Sobre la hostelería, señaló que el modelo tradicional basado en el sacrificio “está cambiando” y que es imprescindible apostar por “más eficiencia, productividad y conciliación” para responder a la falta de personal. Pidió alejar discursos negativos e indicó que “el mundo sería un lugar mucho peor si no existieran el turismo y la gastronomía”.
Para hablar de formación en el sector contamos con José Paz, director del Centro Superior de Hostelería de Galicia, que repasó las tres décadas de trayectoria del centro, destacando su papel pionero en la formación superior turística en España. Puso en valor que la inserción laboral de sus estudiantes es prioritaria, con un modelo con prácticas en empresas desde el primer curso, lo que garantiza un paso natural a la empleabilidad, que sitúo en el 100 %. Explicó que para adaptarse a las necesidades del mercado “preparamos profesionales abiertos, polivalentes y con capacidad de adaptarse al cambio”. Reivindicó la importancia de la formación continua y para mejorar la oferta turística.
Ana Trevisani, presidenta de OPC Galicia-Organizadores profesionales de congresos, destacó la importancia del turismo de congresos, un sector que representa alrededor del “10% del 12% del PIB turístico gallego” y que genera más de medio millón de visitantes al año. Explicó que un congresista “gasta entre un 30% y un 50% más que el turista vacacional”, por lo que todos los destinos compiten por captar este segmento. Destacó que Galicia ha avanzado gracias a un sólido trabajo público-privado. Indicó que Galicia es un destino óptimo para encuentros de hasta 1.500 personas, con capacidad hotelera y oferta complementaria consolidadas, pero con una limitación clara: la conectividad. “Estamos haciendo las cosas bien, pero sin suficiente conexión aérea perdemos oportunidades”, advirtió. Reclamó más ambición y mayor coordinación institucional: “Necesitamos un pacto por el turismo por encima de los colores políticos”.
En su intervención Pepe Formoso de la Asociación Profesional do Turismo da Costa da Morte, defendió la singularidad da Costa da Morte, un destino que mantiene su autenticidad. “Somos auténticos porque somos como somos, non por copiar a ninguén”, afirmó. Destacó su modelo basado en pequeñas empresas familiares, que considera “el turismo del futuro”, y puso en valor la oferta combinada de gastronomía, naturaleza y patrimonio. Coincidió con otros ponentes en alertar de la dependencia de la conectividad, ya que los visitantes tienen que llegar a los destinos en algún medio de transporte y más allá del debate sobre los aeropuertos destacó que había dificultades como no contar con billetes abiertos de alta velocidad para Navidad, mientras sí existen para otros destinos. Sobre los debates actuales, defendió que no existe una masificación real e indicó que “hai problemas puntuais, e hai que buscarlles solucións”. Formoso destacó que no debemos asumir un modelo turístico de sol y playa: “parecémonos máis a Irlanda, Bretaña o Escocia”. En ese modelo no existe el problema de la estacionalidad y “podemos ter turismo os doce meses do ano” explicó.
Eurorregión
En la segunda mesa se habló de la estrategia turística en la Eurorregión Galicia-Norte de Portugal con representantes de los dos territorios. Abrió el debate Xosé Manuel Merelles, director de Turismo de Galicia, reivindicando la larga y sólida cooperación turística entre Galicia y el Norte de Portugal. Recordó un lema de hace años, que para él sigue vigente: “un destino, dous países”. Destacó que ambas regiones han crecido siguiendo modelos paralelos, con Portugal como referente en la puesta en valor del turismo rural y patrimonial de los años 90. “Queremos seguir fortalecendo esa relación porque compartimos territorio, cultura e oportunidades”, afirmó. También destacó el peso del Camino Portugués, al que definió como “a nosa auténtica columna vertebral transfronteiriza”, y recordó que por los caminos que entran desde Portugal han llegado a Galicia este año casi 190.000 peregrinos. Merelles insistió también en la importancia de la conectividad, destacando “a rixidez da estrutura aeroportuaria española”. Sobre el momento turístico de Galicia, señaló que la comunidad vive un ciclo positivo, con “máis desestacionalización, máis visitantes e maior demanda en zonas do interior”.
O vicepresidente do Clúster do Turismo de Galicia, Jesús Picallo, apostó por dar un salto adelante en la Eurorregión, porque “tenemos dos destinos con personalidad propia pero con una complementariedad que es una oportunidad única”. Recordó que el turista actual busca experiencias y autenticidad. Puso en valor el Clúster Turístico Transfronterizo y la cooperación público-privada: “no hay futuro si no vamos de la mano, administraciones y empresas”. Destacó el papel de la tecnología, recordando la instalación de los contadores digitales en los caminos, que permiten “planificar con datos reales y anticiparse a los flujos”. Sobre el empleo en el sector, advirtió de la necesidad de estabilidad: “si queremos profesionales comprometidos, tenemos que dignificar precios, horarios y condiciones”.
Desde Portugal aportó su experiencia Luis Pedro Martins, presidente de la Asociación de Turismo de Porto-Norte de Portugal, que hizo una defensa firme de la cooperación entre Galicia y el Norte de Portugal: “Si vamos separados, no llegamos tan lejos; juntos somos mucho más competitivos”. Explicó que Oporto siempre incorpora Galicia en sus acciones internacionales, porque “el turista no entiende de fronteras, entiende de experiencias”. Destacó el impacto del aeropuerto de Oporto, que ya supera los 16 millones de pasajeros. Martins también habló de la importancia del papel de las empresas, quienes crean producto y construyen destinos. Insistió en evitar discursos centrados solo en la “presión turística”, advirtiendo que “el turismo es una de las mayores fuentes de creación de riqueza y talento; no podemos demonizarlo, tenemos que gestionarlo mejor”.
Por su parte Francisco Calheiros, presidente de Solares de Portugal, destacó la profunda identidad compartida entre Galicia y el Norte de Portugal, afirmando que “somos pueblos hermanos; tenemos historia, cultura y patrimonio comunes que debemos aprovechar juntos”. Presentó el modelo de turismo boutique portugués como una oportunidad para la Eurorregión. Calheiros defendió una coordinación más estrecha entre inversión pública y estrategia turística y defendió la necesidad de “una marca eurorregional que cuente lo que somos”.
Melchor Fernández, profesor de la facultad de Ciencias Económicas de la USC, cerró el debate, realizando un análisis realista de los retos que acompañan el crecimiento turístico, recordando que “el éxito también hay que saber gestionarlo”. Defendió una planificación que integre a todos los actores, afirmando que “si no participan administraciones, residentes e incluso la Iglesia en el caso del Camino, no habrá equilibrio territorial”. Analizó los nuevos patrones de comportamiento turístico —viajes más cortos, más frecuentes y con menos intermediarios— y advirtió que “la convivencia en los espacios urbanos será uno de los grandes desafíos de los próximos años”. Fernández destacó el papel del Camino como herramienta de cohesión territorial y remató apuntando que el futuro del turismo pasa por tres transiciones inevitables: “la ecológica, la digital y la demográfica”.